Testimonios

Aceptación a la verdadera felicidad

Durante muchos años creí que estudiando mucho iba a encontrar respuestas sobre la verdad, acumulé muchos títulos: educadora, profesora de primaria, especialista en educación especial, guía Montessori y Maestra en Ciencias de la Educación, de nada me sirvieron. Paso el tiempo y me llene de fotos, rencores, resentimientos y odio, sentía que me carcomían por dentro, fui a diferentes terapias: psicoanálisis, Gestal, grupos de auto ayuda; me ayudaron por corto tiempo, y volvía a lo mismo, de tal forma que ya estaba afectando mi salud. Durante 3 años tuve insomnio, por las mañanas no podía incorporarme en la cama, ocupaba 5 minutos solo para sentarme, la depresión se iba haciendo una forma de vida.La relación con mi familia se vio afectada, sentía que todos me rechazaban y estaban en contra mía,  mi situación se agravaba,y yo le pedía a Dios que me enseñara a sacar estos sentimientos de mí.

Un día como cualquier otro, fui a comer con mi hija y su novio, él estaba practicando la Meditación de la Sustracción y ese día había pasado al 2° nivel, observe sus ojos, fue muy motivador ver el cambio. De ser un joven lleno de preocupaciones y estrés por su trabajo, apegado a la ropa de marca y accesorios, encontré un chico, sencillo, humilde y sobre todo feliz. Me dio curiosidad por saber cómo era eso de meditar. Así pase por todo el proceso: folleto, concertar cita, seminario y empecé. Sólo pasó una semana y comencé a sentir los cambios, dormí 4 horas de corrido, ya podía levantarme rápidamente de la cama, sonreía la mayor parte del tiempo (algo que había olvidado). Pensé “de aquí soy” “esto no lo dejo”.

Ma. del Consuelo López de Lara / Ciudad de México
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Despertar a una vida feliz

Mi nombre es Patricia, quisiera compartir mi experiencia de vida antes y después de haberme encontrado con el método de Meditación de sustracción.

ANTES

Desde pequeña siempre me sentí muy insegura frente a las personas, sin embargo como me iba muy bien en el colegio me acostumbré rápidamente a tener cierta reputación y a obtener el cariño y admiración de la gente a través de mis logros.

Siempre sentí que era mi deber mejorar la situación económica en la que yo sentía que se encontraba mi familia. Con el correr de los años logré una buena carrera, un buen trabajo, y con ello vino la seguridad económica. Sin embargo esto no era suficiente, seguía sintiendo un vacío en mi corazón, algo que no me dejaba ser feliz completamente, y bueno quién es feliz cien por ciento! me decía a mi misma.

Fue ahí donde comenzó mi búsqueda para llenar el vacío interno, probando un poco de cada cosa que se me iba presentando, como la práctica de yoga, reiki, deporte, flores de Bach, psicólogo, libros de autoayuda, volver a la iglesia, tratar de entender la biblia, etc. Saltaba de una cosa a otra, encontrando alivios temporales. Mis amigas me decían que cuando tuviera un hijo sería completamente feliz, pero yo no compartía la idea de poner el peso de mi felicidad en otro ser, que ni siquiera había nacido.

Durante los últimos años, me enfoqué casi por completo en mi carrera pensando en que la realización profesional podría suplir este vacío. Lo que logré fue estresarme a tal punto de que mi cuerpo enfermó. Además, sin importar con quién estuviera, me sentía profundamente sola, lo que me tenía en un estado de ánimo muy bajo. Una noche al llegar a casa después del trabajo, me encontré con un folleto de Meditación de sustracción en la recepción del edificio donde vivo, y lo tomé decidida a probar con la meditación, aunque no tenía la menor idea de qué se trataba. Cuando llegué al centro local me sorprendí con tanto cariño que me brindaban sin conocerme, no tenía que ganármelo, sólo me lo daban. Cuando me explicaron el método de meditación, lo encontré muy lógico y fácil, así es que comencé, compartiendo mi tiempo entre el trabajo y el centro. A los pocos meses mi pareja también comenzó a meditar, tal vez intrigado por saber qué había de especial en esto que me hacía volver muy tarde a casa cada noche.

DESPUES

Conforme iba avanzando en la meditación me iba dando cuenta de lo equivocada que había vivido, que todo lo que había sucedido en el pasado y las preocupaciones del futuro nunca habían tenido sentido. Así que decidí en poner todo mi empeño y dedicarme por entero a la meditación, por lo que dejé mi familia y mi trabajo y, alentada por los asistentes del Centro, viajé a Corea. Ahora puedo ver que el orgullo con el que crecí y la constante búsqueda de aceptación, de reconocimiento y de amor sólo daban cuenta de lo autocentrada que había vivido, hasta el momento el mundo giraba alrededor mío, y que un gran sentimiento de inferioridad era la raíz de todo esto. Aunque siempre me consideré generosa con las cosas materiales, logré ver que con los años había acumulado un gran apego al dinero, por el temor que sentía frente a la posibilidad de no contar con éste en un futuro.

A medida que iba limpiando mi mente, comprendí también por qué sucedió cada acontecimiento de mi vida, encontrándole sentido a todas las cosas. Cuando llegué al cuarto nivel de meditación algo mágico ocurrió, y por primera vez tuve la certeza de que nunca había estado sola, que Dios se encontraba en mi corazón. Experimenté una tranquilidad tan grande como nunca antes, de ahí en adelante mi estado de ánimo mejoró considerablemente, sintiéndome en una especie de “estado de felicidad” permanente, y nunca más volví a llorar por sentirme triste o sola, lo que antes era muy común en mí. Ahora dedico cada día a restar, de acuerdo al método que nos entregaron, uno por uno cada pensamiento inútil que he guardado en mi mente todos estos años, y puedo sentir que cada vez la mochila que cargo en mi espalda se va haciendo más liviana. Pensar actualmente en mi vida de hace un par de meses atrás es como recordar una vieja película que vi muchas veces, por lo que cada vez se hace más borrosa y ya no tiene sentido volver a verla una vez más.

Tengo mucho que agradecer a los asistentes del centro de meditación de Chile, porque siempre me alentaron a seguir, con su amor, su alegría, su positivismo, muchas gracias a la vida que me guió hasta aquí, gracias al método de meditación que ha cambiado y sigue cada día cambiando mi forma de ver las cosas. Ojalá que todas las personas pudieran experimentar lo que yo he vivido, ya que la felicidad en esta vida es posible.

Patricia Toro / Santiago de Chile
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Antes de comenzar Meditación de sustracción yo estaba insatisfecho con la vida, con el mundo y con las personas que viven en él, pero no tenía ninguna respuesta acerca del por qué de esa infelicidad. Tengo una buena esposa, 3 hijos amorosos, una linda casa y un buen carro. Siempre he querido trabajar para mí mismo porque realmente creía que eso me haría feliz. En los años previos al comienzo de la meditación, estaba logrando con cierta facilidad la mayoría de las cosas que quería en la vida para ser feliz.

Había una sensación persistente de que a pesar de que conseguía lo que quería materialmente todo parecía tan delicado y frágil. Estaba constantemente preocupado por el futuro desde una edad temprana. Un día me detuve y pensé que sin importar cuánto he ganado materialmente, todavía estaba preocupándome, más que nunca, por el futuro y lo que éste tenía guardado para mí. Me detuve y me pregunté a mí mismo, qué pasaría si me propusiera todas estas metas, si incluso las lograra … y todavía no llegara a estar seguro, ¿me sentiría feliz alguna vez?

Esto hizo darme cuenta de que había algo que faltaba en mi vida, algo que el dinero no puede comprar. He tenido preguntas toda mi vida sobre esto y aquello y no estaba contento con las respuestas que había escuchado. Luché con las personas y sus puntos de vista, yo estaba desesperado por conseguir mi punto de vista a través de eso, lo que causó problemas de relación. Incluso desconocidos que me encontraba durante el día, pude encontrar sentimientos molestos acerca de ellos. Mi mundo se convirtió en un mundo de enojo. Sabía que no era saludable para mí ni para los que me rodean … Empecé mi búsqueda. Empecé a leer libros sobre la espiritualidad para ver si podía encontrar respuestas allí. En un libro he leído acerca de la mente, lo que me interesó y me di cuenta de que algunos de mis problemas podrían haber surgido de mi propia mente. El libro me recomendó probar algún tipo de meditación. Así que cuando mi esposa trajo a casa un folleto de Meditación de sustracción, lo quise probar de inmediato. Tan pronto como empecé a meditar y deshacerme de las fotos, mi vida comenzó a cambiar más allá de lo que se pueda creer. Estoy muy agradecido a Meditación de sustracción porque ahora sé qué es lo que tengo que hacer para encontrar la paz y la verdadera felicidad.

Daniel Wylie / Mandurah
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Regalo de la Vida

Al llegar a la mayoría de edad comencé a dudar sobre el verdadero propósito de la vida: ¿venimos a este mundo a construir una fortuna material?, ¿nos llevaríamos algo de esto al morir?

Tenía demasiado estrés por las demandas que requería la universidad, pero pensaba que era normal ya que todos mis compañeros vivían de la misma manera; tenía insomnio porque pensaba mucho sobre mis deberes escolares y mis planes a futuro; vivía con mucha ansiedad al pensar cómo poder conseguir mis metas. Mi salud se fue deteriorando notablemente debido al estrés. No lograba conseguir ni un momento de paz y me seguía cuestionando sobre el verdadero propósito de vivir.

En el 2010 recibí el regalo más grande de mi vida: conocí el Método de Sustracción. Asistí al seminario ofrecido por el fundador, escuché atentamente con una mente abierta, aunque en ese momento no pude entender claramente qué lograría con la meditación. Al poco tiempo de meditar, recibí el alivio que estaba buscando, dejé de tener pensamientos innecesarios que atormentaban mi cabeza y pude concentrarme mejor en mis proyectos del presente, pude mejorar mi rendimiento escolar. Pasé de estar pensando siempre en el futuro a apreciar las oportunidades que se me daban en el presente. Comencé a valorar más las cosas del día a día y a las personas que me rodean. Conforme fui avanzando en la meditación, me di cuenta de lo egoísta que fui al pensar sólo en cómo realizar mis expectativas en la vida, pude ver que esto fue lo que me llevó a alejarme de mis seres queridos, de mi familia y amigos. No había logrado visualizarlo porque vivía atrapada dentro de un sueño, del que no fui consciente hasta que desperté.

Ahora, al haber concluido todos los niveles de Meditación y haber encontrado mi mente verdadera, siento la necesidad de retribuir aunque sea una pequeña cantidad del enorme regalo de vida que me dio este método. Deseo que mucha gente conozca el verdadero propósito de la vida, aquél que no se encuentra en cosas materiales ni atado a los anhelos o expectativas que uno espera del mundo, sino en encontrar el camino a hacerse uno con el mundo mismo. Si usted se atreve a limpiar su mente a través de la sustracción, puede recibir un regalo invaluable: salir de su mente y tener la sabiduría de apreciar, ser y vivir en el mundo.

Viridiana Sánchez / Ciudad de México
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El vacío

De pequeña no me faltó nada, ni dinero, ni comida, ni ropa; en los ojos de mis amigos, yo tenía una familia perfecta. O eso, era lo que ellos creían… A mí no me faltó nada, tengo que admitirlo, vivía en una casa grande, teníamos dos camionetas; si yo quería algo, me lo daban sin pensar, e incluso, mis padres eran dueños de una fábrica. Pero lo que los demás no sabían es que yo no me sentía conforme con lo que tenía, ni con mi familia, ni con mi cuerpo, con absolutamente nada de lo que tenía. Y nunca pude saber el por qué me sentía así. Una de las muchas cosas que yo envidiaba de los demás, era que ellos sí veían a sus padres todos los días y podían convivir con ellos; yo en cambio, pasaba la mayor parte de mi día con la señora que me cuidaba, con mis amigos o con mis dos maestras de inglés. De vez en cuando veía a mis padres, claro, pero tenía que estar despierta muy tarde para poder por lo menos saludarlos, ya que ellos venían ya muy cansados del trabajo y a veces ni atención me ponían.

Así, sin saber el por qué me sentía así, me mudé a la Ciudad de México, ahí, mi madre comenzó a meditar; yo al principio me negaba a hacerlo, pero al final pude ver un cambio radical en mi madre y también en muchos de los meditantes. Ahí fue cuando me decidí a meditar. Así pasaron los días, y yo al fin pude resolver la pregunta de mi infancia; la razón por la que sentía eso, era porque yo sentía un gran vacío en mi corazón, y todos estos años, traté de llenarlo con cosas materiales, cosas que no durarían para siempre.

Ahora, el gran vacío que yo sentía, ya desapareció; y aunque solamente acabo de cumplir 15 años el mes pasado, le agradezco a mi madre por haber conocido esta meditación, y ahora, comprendo a mi madre cuando me insistía tanto en que meditara, porque en verdad funciona.

Juri Kum Lee / Guadalajara
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Camino a la felicidad

De joven fui una persona introvertida, con miedo al futuro y con demasiados complejos, muy obsesionada por salir adelante económicamente para cubrir necesidades que pensaba eran la causa de mi inseguridad. Aunque se fueron realizando algunas de mis expectativas, como trabajo, logros profesionales, familia; no hubo gran cambio. Nunca estuve segura de ser buena hija, buena madre, ni buena esposa;  y aunque me esforzaba, mi carácter sobresalía para terminar en un círculo de situaciones donde yo siempre era la víctima.

Sumergida en el trabajo y estudio  los años transcurrieron, cuando di vuelta atrás mis pequeños hijos crecieron y entonces buscaba más pretextos para seguir atormentándome; sentía el remordimiento de haberlos desatendido, de no haber sido la madre perfecta para ellos; los conflictos matrimoniales le siguieron al transcurso de los años, a todo esto podemos agregarle varios problemas de salud. El más desagradable y persistente que tuve que soportar fueron terribles crisis de migraña que en el momento me dejaban imposibilitada ante cualquier tarea. Siempre  guarde mis distancias con la gente que convivía, realmente no confiaba mucho en las amistades y tuve muy pocos amigos. Continúo relatando mi llegada a Meditación Ciudad de México.

Hace ya algunos años, siete para ser exactos, empecé a notar algo en mi hija, una chica siempre centrada  en sus estudios, con graves problemas de estrés, ya que siempre se esforzó por mantener los más altos resultados de aprovechamiento escolar;  mi esposo y yo con la profesión de docentes pensábamos que así tenía que ser y  no veíamos los conflictos emocionales que la estaban afectando. Cuando ella empezó a meditar hubo cambios muy notorios en su estado  de ánimo y más adelante  en su carácter; viendo estos resultados tan benéficos,  mi hijo empezó a meditar y  viviendo de la misma forma una transformación en su comportamiento ya que se encontraba en la complicada edad de la adolescencia, dando un giro a nuestra vida familiar;  al poco tiempo decidí aceptar su invitación… ¡Gracias a ellos que me enseñaron el camino!

Mi calidad de vida mejoró a partir de que empecé a meditar, además de encontrar el sentido a mi existencia, mi salud también se vio fortalecida… la migraña ha desaparecido, así como el sentimiento de víctima que no es otra cosa que el egoísmo por ser el centro de toda circunstancia. Hay  gusto y amor por la vida en lo que hago. Situaciones de conflicto siempre existirán, pero no causan trastornos que me quiten el sueño; ya no hay nostalgia por mí pasado, porque  no es relevante, simplemente no existe.  Sale el sol,  amanece y agradezco por estar un día más.

En Meditación Ciudad de México encontré una gran familia, con la que compartimos esta dichosa experiencia.

Nora Zaragoza Landeros / Ciudad de México
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Ahora sé qué hacer para cambiarme a mí mismo

Antes de comenzar Meditación de la Resta yo estaba insatisfecho con la vida, con el mundo y con las personas que viven en él, pero no tenía ninguna respuesta acerca del por qué de esa infelicidad. Tengo una buena esposa, 3 hijos amorosos, una linda casa y un buen carro. Siempre he querido trabajar para mí mismo porque realmente creía que eso me haría feliz. En los años previos al comienzo de la meditación, estaba logrando con cierta facilidad la mayoría de las cosas que quería en la vida para ser feliz.

Había una sensación persistente de que a pesar de que conseguía lo que quería materialmente todo parecía tan delicado y frágil. Estaba constantemente preocupado por el futuro desde una edad temprana. Un día me detuve y pensé que sin importar cuánto he ganado materialmente, todavía estaba preocupándome, más que nunca, por el futuro y lo que éste tenía guardado para mí. Me detuve y me pregunté a mí mismo, qué pasaría si me propusiera todas estas metas, si incluso las lograra … y todavía no llegara a estar seguro, ¿me sentiría feliz alguna vez?

Esto hizo darme cuenta de que había algo que faltaba en mi vida, algo que el dinero no puede comprar. He tenido preguntas toda mi vida sobre esto y aquello y no estaba contento con las respuestas que había escuchado. Luché con las personas y sus puntos de vista, yo estaba desesperado por conseguir mi punto de vista a través de eso, lo que causó problemas de relación. Incluso desconocidos que me encontraba durante el día, pude encontrar sentimientos molestos acerca de ellos. Mi mundo se convirtió en un mundo de enojo. Sabía que no era saludable para mí ni para los que me rodean … Empecé mi búsqueda. Empecé a leer libros sobre la espiritualidad para ver si podía encontrar respuestas allí. En un libro he leído acerca de la mente, lo que me interesó y me di cuenta de que algunos de mis problemas podrían haber surgido de mi propia mente. El libro me recomendó probar algún tipo de meditación. Así que cuando mi esposa trajo a casa un folleto de Meditación de la Resta, lo quise probar de inmediato. Tan pronto como empecé a meditar y deshacerme de las fotos, mi vida comenzó a cambiar más allá de lo que se pueda creer. Estoy muy agradecido a Meditación de la Resta porque ahora sé qué es lo que tengo que hacer para encontrar la paz y la verdadera felicidad.

Daniel Wylie / Mandurah
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Regalo de la Vida

Me cuestionaba sobre el rumbo de mi vida. Comencé a dudar sobre el verdadero propósito de la vida: ¿venimos a este mundo a construir una fortuna material?, ¿nos llevaríamos algo de esto al morir?

Tenía demasiado estrés al estudiar en una universidad tan demandante como la Universidad Nacional Autónoma de México, pero pensaba que era normal ya que todos mis compañeros vivían de la misma manera; tenía insomnio porque pensaba mucho sobre mis deberes escolares y mis planes a futuro; vivía con mucha ansiedad al pensar cómo poder conseguir mis metas. Mi salud se fue deteriorando notablemente debido al estrés. No lograba conseguir ni un momento de paz y me seguía cuestionando sobre el verdadero propósito de vivir.

En el 2010, recibí el regalo más grande de mi vida: conocí Meditación de la Resta. Asistí al seminario ofrecido por el fundador, escuché atentamente con una mente abierta aunque no pudiera entender claramente qué lograría con la meditación. Al poco tiempo de meditar, recibí el alivio que estaba buscando, dejé de tener pensamientos innecesarios que atormentaban mi cabeza y pude concentrarme mejor en mis proyectos del presente, pude mejorar mi rendimiento escolar. Pasé de estar pensando siempre en el futuro a apreciar las oportunidades que se me daban en el presente. Comencé a valorar más las cosas del día a día y a las personas que me rodean. Conforme fui avanzando en la meditación, me di cuenta de lo egoísta que fui al pensar sólo en cómo realizar mis expectativas en la vida, pude ver que esto fue lo que me llevó a alejarme de mis seres queridos, de mi familia y amigos. No había logrado visualizarlo porque vivía atrapada dentro de un sueño, del que no fui consciente hasta que desperté.

Ahora, al haber concluido todos los niveles de Meditación y haber encontrado mi mente verdadera, siento la necesidad de retribuir aunque sea una pequeña cantidad del enorme regalo de vida que me dio este método. Quiero que mucha gente conozca el verdadero propósito de la vida, aquél que no se encuentra en cosas materiales ni atado a los anhelos o expectativas que uno espera del mundo, sino en encontrar el camino a hacerse uno con el mundo mismo; este camino se encuentra en Meditación de la Resta.

viri / Chile
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Despertar a una vida feliz

Mi nombre es Patricia, quisiera compartir mi experiencia de vida antes y después de haberme encontrado con el método de Meditación de la Resta.

ANTES

Desde pequeña siempre me sentí muy insegura frente a las personas, sin embargo como me iba muy bien en el colegio me acostumbré rápidamente a tener cierta reputación y a obtener el cariño y admiración de la gente a través de mis logros.

Siempre sentí que era mi deber mejorar la situación económica en la que yo sentía que se encontraba mi familia. Con el correr de los años logré una buena carrera, un buen trabajo, y con ello vino la seguridad económica. Sin embargo esto no era suficiente, seguía sintiendo un vacío en mi corazón, algo que no me dejaba ser feliz completamente, y bueno quién es feliz cien por ciento! me decía a mi misma.

Fue ahí donde comenzó mi búsqueda para llenar el vacío interno, probando un poco de cada cosa que se me iba presentando, como la práctica de yoga, reiki, deporte, flores de Bach, psicólogo, libros de autoayuda, volver a la iglesia, tratar de entender la biblia, etc. Saltaba de una cosa a otra, encontrando alivios temporales. Mis amigas me decían que cuando tuviera un hijo sería completamente feliz, pero yo no compartía la idea de poner el peso de mi felicidad en otro ser, que ni siquiera había nacido.

Durante los últimos años, me enfoqué casi por completo en mi carrera pensando en que la realización profesional podría suplir este vacío. Lo que logré fue estresarme a tal punto de que mi cuerpo enfermó. Además, sin importar con quién estuviera, me sentía profundamente sola, lo que me tenía en un estado de ánimo muy bajo. Una noche al llegar a casa después del trabajo, me encontré con un folleto de Meditación de la Resta en la recepción del edificio donde vivo, y lo tomé decidida a probar con la meditación, aunque no tenía la menor idea de qué se trataba. Cuando llegué al centro local me sorprendí con tanto cariño que me brindaban sin conocerme, no tenía que ganármelo, sólo me lo daban. Cuando me explicaron el método de meditación, lo encontré muy lógico y fácil, así es que comencé, compartiendo mi tiempo entre el trabajo y el centro. A los pocos meses mi pareja también comenzó a meditar, tal vez intrigado por saber qué había de especial en esto que me hacía volver muy tarde a casa cada noche.

DESPUES

Conforme iba avanzando en la meditación me iba dando cuenta de lo equivocada que había vivido, que todo lo que había sucedido en el pasado y las preocupaciones del futuro nunca habían tenido sentido. Así que decidí en poner todo mi empeño y dedicarme por entero a la meditación, por lo que dejé mi familia y mi trabajo y, alentada por los asistentes del Centro, viajé a Corea. Ahora puedo ver que el orgullo con el que crecí y la constante búsqueda de aceptación, de reconocimiento y de amor sólo daban cuenta de lo autocentrada que había vivido, hasta el momento el mundo giraba alrededor mío, y que un gran sentimiento de inferioridad era la raíz de todo esto. Aunque siempre me consideré generosa con las cosas materiales, logré ver que con los años había acumulado un gran apego al dinero, por el temor que sentía frente a la posibilidad de no contar con éste en un futuro.

A medida que iba limpiando mi mente, comprendí también por qué sucedió cada acontecimiento de mi vida, encontrándole sentido a todas las cosas. Cuando llegué al cuarto nivel de meditación algo mágico ocurrió, y por primera vez tuve la certeza de que nunca había estado sola, que Dios se encontraba en mi corazón. Experimenté una tranquilidad tan grande como nunca antes, de ahí en adelante mi estado de ánimo mejoró considerablemente, sintiéndome en una especie de “estado de felicidad” permanente, y nunca más volví a llorar por sentirme triste o sola, lo que antes era muy común en mí. Ahora dedico cada día a restar, de acuerdo al método que nos entregaron, uno por uno cada pensamiento inútil que he guardado en mi mente todos estos años, y puedo sentir que cada vez la mochila que cargo en mi espalda se va haciendo más liviana. Pensar actualmente en mi vida de hace un par de meses atrás es como recordar una vieja película que vi muchas veces, por lo que cada vez se hace más borrosa y ya no tiene sentido volver a verla una vez más.

Tengo mucho que agradecer a los asistentes del centro de meditación de la Resta de Chile, porque siempre me alentaron a seguir, con su amor, su alegría, su positivismo, muchas gracias a la vida que me guió hasta aquí, gracias al método de meditación que ha cambiado y sigue cada día cambiando mi forma de ver las cosas. Ojalá que todas las personas pudieran experimentar lo que yo he vivido, ya que la felicidad en esta vida es posible.

Patricia Toro / Santiago de Chile
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Vivir sin estrés ni preocupaciones

Mi nombre es Dwi Widiastuti, soy del centro local de Meditación Indonesia. Antes de practicar Meditación de la Resta, no sabía por qué mi vida siempre estaba llena de preocupaciones, y esa era la razón por la cual me estresaba tanto. Estaba preocupada por el dinero, preocupada por mi futuro, mi familia y también por mis relaciones personales; y, además de eso, era una persona muy susceptible, por lo que si alguien no coincidía con mi mente, por dentro me sentía muy enojada. Eso me hacía sentir muy mal e incluso tenía dificultades para dormir en la noche.

Como mi mente no podía dejar de pensar, incluso mi cuerpo quería descansar, pero mi mente no me lo permitía. Esa era la razón por la cual no podía dormir bien en la noche. En ese tiempo, incluso estaba lejos de mi familia. A veces, sentía que mi mente estaba muy sola.

Cuando estaba en Singapur, mi ex jefe me habló acerca de Meditación de la Resta. De hecho yo nunca había sabido qué era, sin embargo, escuché la explicación acerca de Meditación de la Resta, me sonó muy lógico e incluso ellos tenían el método de la sustracción de la mente. Por lo tanto, decidí hacerlo. Ellos me dijeron que el método es muy fácil de seguir para todas las personas. Por esa razón, incluso yo he podido seguirlo fácilmente. Y luego de haber seguido el método de la sustracción nivel por nivel, mi vida ha cambiado muchísimo.

Ahora, mi cuerpo se mueve antes de que mi mente se ponga a pensar y a preocuparse. Este método es realmente increíble que solo con la sustracción las personas pueden cambiar completamente. Con este método, ahora mi vida está llena de felicidad y alegría. Ya no estoy preocupada ni estresada! Incluso las demás personas pueden sentir el cambio en mí, las personas de mi alrededor pueden notar que ya no soy susceptible como lo era antes, que ya no tengo esa mente. Mi esperanza es que todos puedan sentirse así, de la manera en la que siento esta felicidad en este preciso momento. Con este método de Meditación de la Resta, todos pueden lograrlo! Y ahora, estoy comenzando a ser asistente en mi país, en el centro de Indonesia. Mi sueño es que todos hagan Meditación de la Resta para alcanzar la verdadera felicidad y la libertad eterna.

¡¡¡¡¡¡Muchísimas gracias, Meditación de la Resta!!!!!!

Dwi Widiastuti, 30años, Indonesia

Dwi Widiastuti / Indonesia
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